jueves, 21 de agosto de 2014

El paisaje y tú

El paisaje, pese a rodearnos constantemente, no ocupa parte de nuestra atención. Salvo ahora en verano, cuando disponemos de más tiempo y puede que incluso viajemos a otros lugares,  es cuando puede que nos recreemos más en él. Y el paisaje está en cambio constante, en mutación continua. A veces por procesos naturales, otras por causas humanas. Interaccionamos con el paisaje y lo transformamos. Cambios que hacen de nuestro entorno un ir y venir de formas. Un moldeado que bien podría ser un baile de ondulaciones y excavaciones, de subidas y bajadas. 
Esta relación nuestra con el paisaje y sus cambios es lo que ha intentado plasmar la artista Kerstin Ergenzinger en su obra Studien zur Sehnsucht (Estudios de Añoranza, sería una posible traducción) que ahora se expone en la Fundación Eugenio de Almeida de Évora (Portugal). Esta instalación, presentada inicialmente en 2007, es una escultura viviente, pues cambia de aspecto como respuesta a las vibraciones del suelo generadas por los visitantes o por movimientos sísmicos del lugar. La pieza está conectada a un geófono y un sismógrafo que detectan los movimientos del suelo en tiempo real y las transforman en impulsos eléctricos que a la vez generan movimientos que se reflejan en la escultura.



 
 Studie zur Sehnsucht de K.Ergenzinger en la Fundaçao Eugénio de Almeida (Évora,2014) 



Como cualquier obra de arte, a cada uno le pued evocar algo distinto. A mí, me ha recordado la transformación que sufre la arena de la playa cuando la pisamos. Un paisaje al que, por pequeño y por corriente, no le había prestado atención y que sufre cambios rápidos y constantes. Y a vosotros, ¿qué os sugiere?




Praia do Salto, (Portugal,2014)



Detalle de Studie zur Sehnsucht, K.Ergenzinger (Évora, 2014) Fotos:Toni Chaquet



jueves, 10 de julio de 2014

Lo que dice de nosotros una colilla

¡Ojo con tirar una colilla al suelo! No lo digo ya solamente por civismo, que también. Lo digo porque puede venir alguien detrás de ti y a partir de esa colilla reconstruir tu rostro. Pero no hacerte un retrato robot, como los que hace la policía de los sospechosos, no. Cuando digo reconstruir quiero decir reproducir tu cara en 3D. Hacerte un busto, vamos. Es lo que ha hecho la bioartista Hatear Dewey-Hagborg en su obra Stranger Visions, que está expuesta en el Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona dentro de la muy recomendable exposición Big Bang Data.

              Stranger Visions en el CCCB: los tres rostros reconstruídos  a                                                      partir tres muestras de pelo, colilla y chicle (en las cajitas negras).                                   Foto: Toni Chaquet

Puede que penséis que esto no tiene mérito: nuestra cara está desperdigada por la red, colgada en numerosas redes sociales,  y a nadie parece importarle lo más mínimo ¿Por qué nos va a importar que un desconocido pueda hacer una careta que sea nuestro rostro? La cosa es más seria de lo que parece.  Lo que la artista utiliza para saber cómo es un desconocido que ha tirado una colilla o un chicle al suelo o que ha perdido unos cuantos pelos al acariciarse el cabello en el metro es su propio ADN (del desconocido). Y es que en la saliva o en el pelo hay millones de células, cada una de las cuales contiene nuestro ADN. Es decir,  nuestra identificación más personal, nuestra intimidad más secreta. De hecho, es lo que  que hace la policía forense cuando inspecciona la escena del crimen, tanto en las series de televisión como en la vida real: coger muestras para poder extraer el ADN e identificar al sospechoso.
Entonces, a partir de la extracción y secuenciación del ADN que hay en esas muestras de chicles, pelos o colillas, Heather Dewey-Harborg se fija en determinadas secuencias de ADN que se sabe que codifican para determinados caracteres de la cara (color de ojos, tipo de cabello, ascendencia caucásica, asiática o africana) y con un programa informático desarrollado conjuntamente con una Universidad suiza, hace una impresión en 3D de ese rostro. En este vídeo ella misma lo explica de maravilla. 




Por suerte para algunos y por desgracia para otros, la genética no es tan sencilla. Y en la fabricación del rostro intervienen muchos genes cuyo  funcionamiento,  por llamarlo de alguna manera, no se conoce bien todavía (interaccionan y se regulan entre ellos en lo que técnicamente se llama epigenética). Así pues, la reconstrucción del aspecto que hace la bioartista, o la policía forense, no es exacta al 100%. Si bien esto podría cambiar en breve, pues un reciente estudio de la Universidad de Leuven (Bélgica) ha podido correlacionar ciertas mutaciones llamadas SNP (variaciones de pocas letras o bases de la secuencia de ADN y que son justamente las que utiliza la artista en su obra) con aspectos concretos de la fisionomía del rostro. 
Pero aún falta bastante por concretar . Además, recordemos que el fenotipo (nuestro aspecto) es la suma del genotipo (nuestros genes) y el ambiente. Así pues, las reconstrucciones que se harían a partir de nuestra saliva ¿serían siempre acertadas? Esta reflexión es la que la bioartista pretende que nos hagamos: el determinismo genético puede inducirnos a errores. Aunque si bien es cierto que, ¿quién dice que en un futuro no se nos puede clonar a partir de esa colilla que hemos tirado en la puerta de un bar cuándo hemos salido a fumar?
Otro aspecto fascinante de esta obra es, a mi entender, ver lo democratizada que está la biología molecular, sobretodo en EE UU (aquí en nuestro país tenemos democratizadas otras cosas menos productivas pero más lucrativas, al menos para algunos). El do it yourself ha llegado al mundo de la bioquímica: la propia Heather se encarga de buscar en internet los protocolos para la extracción de ADN o para hacer la PCR y posteriormente acude a un laboratorio comunitario, llamado Genspace, donde cualquiera puede ir para realizar su propio experimento molecular. 
Para acabar, y por si hay alguien que se haya espantado al leer el post,  me gustaría tranquilizar al personal: la propia Heather Dewey-Hagborg ha montado su propia compañía genética y ha lanzado un producto que borra nuestras huellas genéticas (sí, también de la escena del crimen). Se llama Invisible y es un spray que ya se puede adquirir, por ejemplo, en la tienda del New Museum de Nueva York. Y también por internet. Ay, qué perspicaces los bioartistas.

 Dos tubitos de spray forman el kit Invisible. Su creadora todavía no ha revelado su composición.      Foto: www.deweyhagborg.com






sábado, 10 de mayo de 2014

Ciencia e imágen: dos concursos

Me gustaría recomendar dos iniciativas divulgativas muy acertadas que están en marcha y que tienen que ver, nunca mejor dicho,  con transmitir la ciencia a través de la imágen. Son dos concursos que buscan además la participación del público, no solamente presentando sus proyectos sino también porque hay premios para los participantes más votados por éste.
Por un lado la tercera edición del concurso "Science in the city",  que consiste en premiar al mejor corto de 2 minutos que relacione ciencia y ciudad. La idea es que cualquier ciudadano, se dedique o no a la ciencia, puede encontrar en la ciudad argumentos que muestren sus inquietudes científicas. Según la organización, esto ayuda a  fomentar el diálogo entre ciudadanos y científicos y por tanto, acerca la ciencia a pie de calle. Si bien el plazo para presentar los vídeos a concurso acabó a finales del mes pasado, ahora es el momento de la votación del público, puesto que el premio para el vídeo más creativo hay otro para el más votado. Para poder hacerlo, hay que dirigirse a la web del concurso: http://www.scienceofthecity.net/2014/. Hay de tiempo hasta el lunes 12 de Mayo. Esta iniciativa está  organizada por la Mandarina de Newton con la colaboración de la FECYT y el Observatori de la Comunicació Científica de la UPF. En la web están colgados también los ganadores de las dos anteriores ediciones. Yo os propongo el vídeo ganador en lengua castellana de la primera edición "La asombrosa composición del átomo", realizado por la periodista científica y ex-compañera de Máster, Núria Jar.



La segunda inicitavia que quiero recomendar es el concurso Il·lustra Ciència, que celebra su segunda edición y que pretende hacer un inciso sobre la importancia de la ilustración científica e impulsarla a través de los premios del público y del jurado, además de diferentes actividades como cursos, talleres y conferencias. De entre todos los participantes, se han seleccionado 40 obras que serán expuestas en una exposición colectiva.  Se pueden ver todas las obras en la web del concurso: http://illustraciencia.cat/. El plazo para que vote el público empieza el 14 de Mayo. Más información en el blog: http://illustraciencia.blogspot.com.es/. Este concurso está organizado por la Asociación Catalana de Comunicación Científica (ACCC).

Obra ganadora del I Il·lustra Ciència: THAUMETOPEA PITIOCAMPA, de Mafalda Paiva







domingo, 4 de mayo de 2014

El arte y la condensación

Entre Pollocks, Turners, Picassos, Dalis y otros top del arte contemporáneo, me encontré en la Tate Modern de Londres con un cubo de condensación. La pieza pertenece a Hans Haacke y al parecer es un punto de inflexión del arte conceptual (ahora lo se, en el momento he de reconocer que no tenía ni idea) pues pretende que el espectador interactúe con la obra y que ésta cambie y sea diferente a lo largo del tiempo. De hecho, Haacke no se refiere a sus obras como obras, sino que las llama "sistemas en tiempo real" (más explicito, imposible).
El cubo de condensación es muy simple: un cubo de metacrilato de 30x30 cm, herméticamente sellado, con un poco de agua dentro y listo. Con la diferencia de temperatura que hay entre el interior y el exterior del cubo (provocada por la luz artificial del museo, por las corrientes de aire, entre otras variables),  el agua se va condensando en pequeñas gotas que van deslizándose por las paredes del cubo. Recordad que la condensación es el proceso físico por el cual la materia pasa de estado gaseoso a estado líquido.

Cubo de condensación, Hans Haacke (1961-1963). Fuente: T.Chaquet
La sorpresa de encontrarme con un proceso físico en medio de la meca del arte contemporáneo me marcó. Como sabéis, mi cruzada particular es difuminar la línea impuesta entre cultura y ciencia, puesto que ambas son producción humana encaminada a intentar entender mejor el mundo. Así que, qué mejor metáfora del blog que ver la condensación hecha arte. Aunque después he entendido que el bueno de Hans no iba por ahí. Veamos que pretendía con su obra, perdón, con su sistema: "El proceso de condensación no se acaba. La caja tiene una apariencia de cambio lento pero constante pero que nunca se repite. Las condiciones son comparables a un organismo vivo que reacciona de un modo flexible a su entorno. La imagen de la condensación no puede predecirse con precisión. Cambia libremente, contenida tan sólo por límites estadísticos. Me gusta esa libertad."
Y es que  Hans Haacke pertenece a una corriente de artistas que considera que sus obras no sólo deben ser elementos contemplativos sino que deben transmitir una visión del mundo. Por eso, sus piezas e instalaciones son críticas políticas, económicas y culturales más que meros objetos de museo o de coleccionistas y galeristas. Que esto, aunque no abogue por la convergencia ciencia-cultura, tiene su punto. 
El cubo de condensación fue creado entre 1961 y 1963. Posteriormente, Hans Haacke siguió trabajando con la idea de las obras como sistemas en tiempo real y creó el Ant-Coop (Cooperativa de Hormigas) y Chickens Hatching (Pollitos saliendo del huevo). En ambas creaciones, que son del año 1969, el artista utiliza por primera vez seres vivos. Estas dos obras me hacen recordar que en el CosmoCaixa de Barcelona hay un hormiguero enorme donde se puede apreciar como se organizan en él las hormigas; y en el Museu de la Ciències "Príncipe Felipe" de Valencia hay una incubadora de huevos donde se ven pollitos nacer constantemente. No se hasta qué punto los responsables de estos museos habrán tenido como referencia estas obras de arte conceptual de Hans Haacke. Y tampoco se si eso convierte a esos dos museos de ciencia también en museos de arte.

Chickens hatching, Hans Haacke (1969). Fuente: Tumblr
Por último,  añadir que la estela de Hans Haacke de crear obras cambiantes con la interacción del público ha sido seguida por otros muchos artistas contemporáneos. Como muestra, tan sólo mencionar a los artistas Christa Sommerer y Laurent Mignonneau (de cuyos el Arts Santa Mónica hizo una retrospectiva en 2011) o Angelo Vermeulen. Todos ellos creadores de algo que, en palabras de Haacke, permite al espectador experimentar con el tiempo. Y eso se puede hacer tanto en los museos de ciencia como en los de arte.



miércoles, 9 de abril de 2014

El bate de béisbol

¿Para qué sirve un bate de béisbol? Para batear, diréis y pensaréis que vaya pregunta tan idiota os acabo de hacer. Correcto: el bate de béisbol sirve para arrearle a la pelota que te han lanzado cuando estás jugando al béisbol. Para eso es para lo que fue pensado y fabricado el bate. Aunque, si os paráis a pensar, se os pueden ocurrir otros muchos usos para este utensilio, ¿verdad? Me explico: vi anoche una película, el título es irrelevante, donde la protagonista, ciega de rabia y con ganas de vengarse de un tipo muy malo, entra la casa de éste, y al ver un  bate de béisbol, lo agarra y decide arrearle sin dudarlo un instante. Supongo que en la vida real esto ha sucedido alguna que otra vez. Quiero decir, usar el bate para otra cosa que no sea jugar al béisbol ¿A que no se os pasaría por la cabeza nunca culpar al inventor del bate de béisbol de haber creado un arma peligrosa?
Pues eso es lo que algunos piensan de los científicos cuando salen a la luz estudios como el que publicó Science la semana pasada: unos investigadores habían conseguido crear el primer cromosoma (de un organismo eucariota) en el laboratorio. No tardaron en aparecer titulares como "La receta de Dios" o incluso comparaciones del hallazgo con la creación del doctor Víctor Frankestein. Argot periodístico, sí, de acuerdo. Pero con connotaciones que nada tienen que ver  con la intención de los investigadores ni ayudan a calmar a una opinión pública propensa a el alarmismo cuando se tocan estos temas.

Srinivasan Chandrasegaran junto a su equipo .(Fuente: El País)
En este punto veo necesario hacer un paréntesis para resumir en qué consistió el trabajo, reconocido ya como un hito en el campo de la biología sintética. Los organismos vivos se dividen en dos grandes grupos: los procariotas (bacterias) y los eucariotas (hongos, plantas, animales). Los primeros carecen de núcleo celular, tienen una estructura más sencilla y por tanto son más fáciles de manipular en el laboratorio. Es lo que permitió que Craig Venter pudiera fabricar en 2010 el primer organismo procariota sintético. Si aquello ya nos resultó alucinante, esta vez, el grupo de científicos europeos y estadounidenses, ha hecho algo más complicado pues ha manipulado un organismo eucariota: la levadura (Saccharomyces cerevisiae) el organismo que se encarga de fabricar la cerveza o el pan. Tanto procariotas como eucariotas contenemos en nuestras células unas estructuras llamadas cromosomas, que están hechas de ADN y contienen los genes, o lo que viene a ser lo mismo, las instrucciones para que los organismos nos podamos construir y funcionar.  La bacteria que sintetizó Venter tenía solamente un cromosoma, los humanos tenemos 46 (23 pares) y la levadura posee 16 cromosomas. Pues bien, lo que los científicos, capitaneados por el profesor Srinivasan Chandrasegaran, han conseguido es que uno de los cromosomas de la levadura (el número 3) sea sintético y no natural. Es decir, que este cromosoma no lo ha fabricado la propia célula sino que ha sido fabricado por los propios científicos (sí, ésto se puede hacer: basta coger los productos químicos adecuados, de los que está formado el ADN -bases nitrogenadas- , mezclarlos y ordenarlos de manera adecuada para que el cromosoma resultante sea funcional). Por tanto, lo que tenemos ahora es una levadura con 15 cromosomas que ha fabricado ella misma (de manera tradicional, si me permitís) y uno que ha sido fabricado por unos científicos. Resultado: el primer organismo eucariota sintético del mundo. 

Infografía de Heber Longás/El País. (Fuente: Science)

Esto, como ya han señalado los propios creadores del bichito, abre una infinidad de campos de investigación (vacunas, antibióticos, biocombustibles, técnicas para la síntesis de ADN). Y a la vez también inicia unos cuantos debates éticos (ya hay quien ha imaginado que a partir de ahora se puede pensar en la clonación de especies extinguidas como los mamuts o los neardentales). ¿Debieron poner el freno los científicos y inhibirse de crear su levadura sintética para no dar pie a usos poco aceptables? ¿Debió el inventor del bate de béisbol privarse de idear tal artilugio pensando que algún día podría ser usado para agredir en vez de para jugar a béisbol?
Pues ahí voy: dejemos que los científicos hagan su trabajo y nos traigan ideas, inventos y explicaciones. No cuestionemos sus trabajos por lo que pueda pasar. Las células madre, los transgénicos y avances en otros tantos campos de investigación suponen retos éticos porque hacen que nos planteemos lo más fundamental de nosotros mismos, del sentido de la vida, y a la vez traen consigo mejoras en nuestra calidad de vida. Dejemos actuar a los científicos; no son ellos quienes tienen que preocuparse de los usos indebidos de sus hallazgos puesto que en un principio, tal y como demuestra el experimento con la levadura, se logran movidos por la curiosidad, las ganas de saber y la mejora de la sociedad (al menos los que trabajan financiados con dinero público). Sigamos usando el bate para jugar a béisbol. Si alguien lo utiliza para otra cosa, estemos preparados para impedírselo o para hacerle entender cómo se usa realmente. Pero en ningún caso, culpemos a quien lo inventó.

La levadura (Saccharomyces cerevisiae) vista con un microscopio electrónico (Fuente: www.plantasnet.com)

domingo, 30 de marzo de 2014

¡Ojo con la realidad virtual!

Mucho ojo con la realidad virtual. Algo se está moviendo en ese terreno. No va a ser casualidad que big-brother-Zuckerberg se haya gastado 2.000 millones de dólares en comprar la empresa Oculus VR. ¿Que no sabéis que es Oculus VR? Venga, pues que os vaya sonando: es la compañía que ha desarrollado el Oculus Rift. Esto tampoco os suena, ¿no? Pues es un dispositivo de realidad virtual que se ve que es la bomba. Y que el dueño de Facebook se haya gastado los cuartos en un desarrollador de realidad virtual significa que este campo tiene un gran potencial (y va a dar mucho dinero).

             Palmer Luckey muestra contento el Oculus Rift: su invento le ha reportado 2.000 millones    de  Dólares. (Fuente: www.oculusrift.com)
Matrix está ahora más cerca de ser real y dejar de ser un mero relato de ciencia ficción. Pero a la realidad virtual aún le queda un camino más o menos largo por recorrer antes de convertirse en nuestra única realidad. De momento, el espaldarazo de Facebook a Oculus VR significa inversión, inversión y más inversión. Con lo cual, el mundo de las redes sociales, de los videojuegos, del cine y, en definitiva, del entrenimiento, es quien primero va a aprovechar este tirón. Olvidaros de usar las ridículas gafas 3D para ir al cine: con la realidad virtual nos meteremos tanto en la película como Jake Sully en la piel de un na'vi en Avatar. Pero no solo la industria del entretenimiento y la comunicación se aprovechará del filón de la realidad virtual, la ciencia y el arte también. Veamos dos ejemplos. 
El primero es un proyecto que me resulta sumamente interesante llamado The Machine to be Another, llevado a cabo por un equipo de investigación artística de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Este proyecto consiste en que, a través de un dispositivo de realidad virtual, uno se puede poner en la piel de otro y experimentar así lo que el otro siente o percibe. El proyecto está pensado para focalizar la atención sobre el rol de identidad y la empatía. La idea es que al ponernos en la piel de otro es más fácil sentir o entender lo que el otro siente.

 
Vídeo elaborado por el propio proyecto Machine to be another donde se experimenta con ponerse en la piel de alguien del sexo opuesto. 

El otro ejemplo que quería comentar también viene de Barcelona y se lleva a cabo en el eventLab, acrónimo de entornos virtuales en neurociencia y tecnología. Allí se usa la realidad virtual para investigar sobre cómo el cerebro detecta e identifica nuestro cuerpo como nuestro (se ha descubierto que la plasticidad del cerebro es enorme en este sentido) o cómo se puede aliviar el dolor crónico con este tipo de tecnología (por ejemplo el dolor del miembro fantasma). Incluso también se estudia el tema de la empatía analizando como responde un sujeto al cambiar su color virtual. Es decir, se aprovechan las posibilidades que la realidad virtual ofrece para crear una inmersión ambiental completa y estudiar el comportamiento de la gente frente a diversos parámetros y las bases neuronales que explican dichos comportamientos.

    Vídeo elaborado por el eventLab. Muestra el experimento llevado a cabo para estudiar la respuesta a los esterotipos: si tienes un aspecto más acorde con alguien que debería tocar bien los bongos, tocas mejor los bongos.

Por tanto, la realidad virtual debe dejar de sonarnos a ciencia-ficción. Debemos prestarle la atención que merece como oportunidad en la medicina, la psicología y la neurología. Sí, Mark, y también en la manera de comunicarnos (y en tu billetera).

martes, 25 de marzo de 2014

One lovely blog award




El fin de semana pasado Las 2 Ces recibió un premio muy especial. No se trata de ningún concurso; mis seguidores pueden estar tranquilos que no voy a hacer una nueva campaña de votación. El premio resultó totalmente inesperado y no tiene más que un valor simbólico. Y es especial porque es un premio que va pasando de blog en blog y sobretodo, por haberlo recibido de una persona de la cual he aprendido mucho a nivel profesional y que el "bloguerismo" ha hecho que nos volvamos a encontrar. Ella es la autora del blog La Rapita Chic, un blog fantástico que recomiendo que ojeéis, así que des de aquí GRACIAS MARILÓ.
La contrapartida de recibir el premio ha sido contestar a unas preguntas y otorgar el premio a otro blog. Primero las preguntas, después quién ha recibido el premio.


ONE LOVELY BLOG AWARD

¿Cuándo empezaste el blog y por qué?
Las 2 Ces empezó curiosamente hace casi 2 años: el 28 de Marzo de 2012. Y empecé a escribirlo una vez finalicé el Máster en Comunicación Científica. No como un trabajo del propio Máster, sino que éste hizo de canalizador de mis ganas de escribir sobre ciencia. Pero sobre todo, más que simple divulgación, he querido que des del blog se vea a la ciencia como parte de nuestra cultura, como la pintura, el cine o la música, y que nos ayuda a entender el mundo en el que vivimos.
 
¿Qué te aporta tener el blog?
El blog me permite explayarme sobre aspectos de la ciencia que me interesan primero a mí y que pienso que pueden ser interesantes también para los posibles lectores.  Me entretiene y me divierte escribir (de siempre me ha gustado) y aunque en principio no es más que un pasatiempo, me encanta cuando la gente comenta a través del blog o de la página del Facebook. Entonces pienso que el pasatiempo de ser blogger ha servido para algo más que mi propio entretenimiento.
 
¿Qué post es el que más éxito ha tenido y por qué crees que ha sido?
Pues mirando el ránking de las entradas más vistas destacan las que creo que han tenido primero una visión más personal de un hecho (la de las encuestas o la de la camiseta) o las que han interesado a la gente por cercanía (la de la contaminación del aire de Barcelona o la del anuncio del reciclaje).

¿Utilitzas redes sociales?
Pues claro. Es una herramienta complementaria perfecta para el blog.

¿Cómo ha evolucionado el blog?
No soy consciente si ha habido o no una evolución. Lo que si me he obligado es a ser más constante y escribir más periódicamente.
 
¿Has vivido algún hecho importante con el blog?
Bueno, podría decir que en la penúltima entrada, que hablaba sobre un retrato que me gustó mucho, tuve ocasión de recibir las felicitaciones del autor del retrato. Fue una verdadera alegría. Y también la gran respuesta  que tuvieron muchos de los seguidores del blog cuando les pedí su voto para el concurso 20 Blogs.
¿De dónde nace la inspiración para las publicaciones?
Pues de todas partes: de la música de que escucho, de lo que leo en libros o prensa, o de las películas o documentales que veo. Es que la ciencia está por todas partes, es como ya he dicho, parte de nuestra cultura.

¿Cuál es tu frase favorita?
No soy persona de frases favoritas. Creo que se descontextualizan facilmente.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere empezar un blog?
Constancia.


 ¿Qué tienen en común los blogs a los que otorgarás el premio?
Le otorgaré el premio a un blog completamente contrario al mío: es un blog de decoración que pertenece a una amiga y que hace un trabajo fantástico. El premio va para Exterior con Vistas: http://www.exteriorconvistas.com/ ¡¡Enhorabuena!!